No es fácil saber que nos hemos equivocado. Tampoco es fácil saber cómo recuperarnos de nuestros errores. Por muchas razones, dejamos que la inseguridad nos domine. Nadie dijo que fuese fácil, el camino está lleno de obstáculos. Jamás nos tocará una salida sin caídas, sin fracasos. En la vida estamos condenados a vivir muchas cosas para ganar experiencia. Es normal cometer un error. Nadie es perfecto. Todos nos equivocamos. No temas a empezar de nuevo. Si cometiste un error, reconócelo a tiempo y empieza de nuevo. Inténtalo.
Imagina la vida de esta forma: un juego. Puede que tengas miedo a equivocarte, puede que no tengas el sufieciente valor para intentarlo. Puede pasar. Pero, si no te animas y te quedas observando, sólo la verás pasar de una manera pasiva y tú habrás fracasado ya por no intentarlo.
Sin miedo, inténtalo.
