Estaba súper asustada. Un amigo malinterpretó lo que dije. Me sentí abrumada. Se que suelo decir muchas estupideces, pero lo hago en broma. Pensó que de verdad quería casarme con él. Oh Dios mío!... ¿Qué fue lo que hice? Como sea, le expliqué que no me tenía que creer! Yo no se cómo pudo haberlo creído. Estaba algo deprimida ese día y cuando leí lo que escribió... fue la gota que derramó el vaso. Intenté explicarle como pude que no pensaba casarme y mucho menos con él. Es un chico increíble, tierno y sensible. Pero de verdad que esas no eran mis intenciones. Para enamorarme de alguien debo conocerlo muy bien antes de tomar una decisión. Soy joven y torpe. Me casaré cuando sea mayor. Todavía no lo quiero. Quiero disfrutar de mi vida. En cada momento. Siempre.
Pero, tal vez algún día...
