Si hay algo que me encanta hacer es hablar con las personas. Me encata, se los juro. Las personas me ven como alguien confiable por mis valores que mantengo. Es por ello que me cuentan sus secretos. Y vaya las cosas que me entero. Pero me voy dando cuenta una vez que terminan de lo que realmente son. Son personas que matienen mucho las apariencias porque por dentro están muy mal.
Tenía un conocido hace un par de años, que tenía mucho dinero. Era el típico guapo adinerado. Sus amigos estoy segura de ello, le envidiaban por todo el dinero que recibía de sus padres. Un día nos contó el por qué de la sitaución. Decía que él sufría mucho porque en casa sus padres se odiaban a muerte y por lo general nunca estaban con él. Todo lo que recibía de ellos era dinero,dinero para olvidar su tristeza. Todos se quedaron callados cuando hizo esa confesión. Nadie se lo esperaba. Nadie.
