Hace 43 años hubo una generación, una que valió la pena. Esa que pudo haber cambiado la típica ideología mexicana. Pero los asesinaron a todos. Salvajismo puro, sin perdón de Dios. Y fue el mismo presidente que autorizó la matanza. Díaz Ordaz decía que tenía "los pantalones bien puestos para gobernar el país" Y eso vendría siendo como en el periodo de Porfirio Díaz: sin tolerancia a las sublevaciones (como la huelga de Río Blanco, Ver.)
Murieron en el levantamiento estudiantil cientos de personas, estudiantes y profesores en su mayoría. Gente culta, universitarios con ideas nuevas, con sed de cambio estaban reunidos en la Plaza de las tres culturas en Tlatelolco, hace 43 años. Sin duda alguna, ellos pudieron haber hecho muchas cosas por el país. Pero, ¿Qué más se puede hacer? Un cambio empezando por nosotros mismos. Yo sí creo en eso. Cambiando la ideología se lograrían tantas cosas. Se necesita antes que nada, paz. Una estabilidad en todos los aspectos. Eso es lo que México necesita.
Hoy, hace 43 años una generación con grandes ideales fue suprimida. Ellos, jamás serán olvidados porque el 2 de octubre, jamás se olvida.